Los perros y los gatos son carnívoros (eso ya lo sabías) y cazadores, lo que significa que, en el mejor de los casos, ahuyentarán a los animales salvajes y, en el peor, los matarán.
Prioridad a los animales salvajes
Queremos tener una relación amistosa con los animales salvajes y dejarlos vivir. Los perros y los gatos pueden alterar fácilmente el equilibrio de un ecosistema que ya está muy fragilizado (en general) por los productos químicos agrícolas, el arado, las carreteras, etc.
En Flores de Vida, acompañamos al ecosistema hacia la regeneración e intentamos evitar todo lo que pueda alterarlo.
- Los gatos son temibles depredadores de aves, lagartos, serpientes, etc.
- Los perros tienen la mala costumbre de escarbar por todas partes en los parterres y también de dejar sus excrementos por todas partes, preferiblemente cerca de las viviendas. Los ladridos también son una molestia que queremos evitar, así como la agresividad (siempre posible) entre perros y también hacia los humanos.
- A los perros y gatos les gusta marcar su territorio con orina olorosa en las puertas de las viviendas y las lonas de las tiendas de campaña (sí, sí, es una experiencia real).
- Al ser carnívoros, hay que:
* darles carne… y no queremos que se introduzcan cadáveres en el lugar,
* darles croquetas… y eso no es mejor en términos de energía,
* dejarles cazar… y eso no lo queremos.
Por lo tanto… aquí no hay sitio para perros y gatos… lo sentimos.
El regreso de las aves y los animales salvajes
Con el desarrollo de Flores de Vida, la plantación de árboles, la aplicación de mantillo y la ausencia de labranza, cada vez más animales salvajes se han instalado y han formado un nuevo ecosistema.
Desde que empezamos a abonar los árboles y el huerto, las aves han regresado y ahora están muy presentes en el terreno. De vez en cuando picotean un poco los frutos, pero contribuyen al equilibrio del conjunto. En primavera, parece que estemos en una pajarera, de tanto que cantan por todas partes.
También hay muchos lagartos, ranas y sapos (que ocupan la charca del huerto) y serpientes (principalmente culebras, magníficas e inofensivas).
Por la noche, en verano, es el baile de los murciélagos…

De vez en cuando, nos visitan jabalíes, cabras montesas, liebres, zorros y tejones, e incluso una noche vi una gineta a la luz de los faros del coche (es Nat quien escribe estas líneas).
La mayoría de estos animales son tímidos y nerviosos y se esconden en nuestra presencia. Cuanto más tranquilo y atento estés en el campo, más encuentros bonitos podrás tener.
En este entorno, no hay lugar para perros y gatos en Flores de Vida.